La mejor definición de lo que vivimos hoy
entre Prensa y Gobierno la dio el viernes Beatriz
Pagés:
“Estamos en guerra”
Ellos nos quieren destruir y nosotros no nos
dejamos, contra-atacamos.
La historia nos dice que nosotros en esta
guerra estamos del lado correcto, de los
ganadores, y para demostrarlo ahí están para
nuestro aliento de supervivencia, las
decenas de casos de triunfos de la libertad
contra de los Estados Opresores: el paso de Hitler por
el mundo, de Pinochet, Videla, Leónidas
Trujillo, Fidel, etc en nuestro
continente, y tantos otros que intentaron
absurda e infructuosamente ir contra las
libertades.
Andrés Manuel López Obrador y
su imposición, su pelele Claudia
Sheinbaum son de esos. Pero igual se
irán al basurero de su historia.
Como dice atinadamente mi amigo el
historiador y periodista Héctor Aguilar
Camín: son un error de nuestra
democracia, que nuestra democracia tendrá
corregir.
No hay de otra, igual los echaremos a
patadas de nuestra historia nacional. No hay
más.
Los proyectos y objetivos de nosotros y los
de ellos son totalmente opuestos: nosotros,
los periodistas, vamos por la libertad y la
democracia y ellos, los de la 4T y su
Gobierno, por un Estado Autocrático, de
corte chavista.
Así de simple.
Eso quedó una vez más en claro el viernes en
nuestro encuentro del Foro Nacional de
Periodistas y Comunicadores AC, capitulo
México, que -encabezado y promovido
por los reporteros Rafael Flores
Martínez, Martín Takagui y Moisés
Sánchez Limón- logró reunir a un buen
número de compañeros entre quienes
estuvieron Beatriz Pages, Maru Rojas,
Ivonne Melgar, Socorro Valdez, Jorge
Chaparro, Irving Pineda, Noel Alvarado, Iván
Duarte y decenas, cientos más.
No faltaron los mensajes de adhesión como
los de Bibiana Belsasso y Jorge
Fernández Menéndez quienes igual
aportaron sus reflexiones.
En medio de la destrucción y colonización,
agandalle en la forma más vil y obscena, de
instituciones -INE, Trife, Suprema Corte,
Poder Judicial total, Poder Legislativo- AMLO,
su pelele y la tropa de alucine que integra
a la 4T, a la que impúdicamente se sumaron
priístas y panistas como los Murat, Fayad, Yunes, Bartlett, Alejandra
del Moral, Pavlovich, Quirino
Ordáz, y muchos más -y en la que navegan
PT y Verde Ecologista-, son cómplices de la
alianza con carteles de la droga y el crimen
organizado.
Hay quienes incluso hasta crearon sus
propios grupos delincuenciales como el del
senador Adán Augusto López con La
Barredora, la filial tropical del
Cartel Jalisco Nueva Generación… o la red
del huachicol fiscal que ya suma los 740 mil
millones de pesos robados al fisco, es
decir, al bienestar y futuro de todos los
mexicanos.
Todo ello para ganar elecciones y mantener
el poder desde la Presidencia hasta el
ultimo de los municipios. Y sus controles
del Senado, Diputados y el Poder Judicial. Y
de paso enriquecerse sin medida. Nomás hay
que ver cómo se han atragantado con miles y
miles de millones de pesos mal habidos los
hijos de AMLO: José Ramón, Andrés
Manuel -Andy- y Gonzalo
Alfonso -Bobby- López
Beltrán.
En ese tránsito los periodistas mexicanos
hemos sido atropellados todos los días desde
las mañaneras con calificativos e
imputaciones de corruptos, chayoteros,
mentirosos, vendidos al conservadurismo,
traidores a la patria, etc, etc…
Pese al embate desmesurado y sin precedente
contra la prensa, y con una abierte guerra
de exterminio contra la libertad de
información y expresión en México -que
inició AMLO el 1 de diciembre de 2018
con la desaparición de las oficinas de
Prensa de las dependencias federales, y con
la consecuente anulación de las partidas
financieras para campañas y otras
promociones esenciales para el sostenimiento
de medios y periodistas, y la concentración
de todo eso en una sola ventana de atención
a medios con la instauración de la mañanera -,
hemos sobrevivido.
Y hemos sido esenciales para mostrar la
vinculación de AMLO y su camarilla
de la 4T, en especial de sus hijos y socios
políticos como el senador Adán López y el
gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya,
con narcos y crimen organizado, en la red
del huachicol, y el asalto descarado a
fideicomisos, y de tropelías
inconmensurables y absurdas de gran daño
para la Nación como la cancelación del
Aeropuerto Internacional de la Ciudad de
México y las obras caprichosas del AIFA,
Tren Maya (con su enorme e irreparable daño
a la selva y a la red única de cenotes), y
la refinería de 2 Bocas.
Los periodistas mexicanos -sometidos a
permanente asedio, al ahogamiento
financiero, a la calumnia y al escarnio; a
levantamiento y ejecuciones por decenas en
todo el país-, hemos narrado en estos
últimos 7 años, y seguimos haciendo todos
los días la crónica del desastre provocado
por Andrés Manuel López Obrador -y
que continua con Claudia Sheinbaum-,
de la destrucción del sistema educativo -que
ha dañado a generaciones y generaciones de
niños y jóvenes mexicanos-; del sistema de
salud, que ha provocado cientos de miles de
muertes; del sistema de acceso a medicinas,
y de la democracia, para instaurar en México
un sistema político y constitucional de
ficción, de simulación democrática -porque
INE, Trife y suprema Corte están ya bajo el
dominio del Ejecutivo-, y donde existe una
separación de poderes simulada porque todo
es controlado ya desde el poder, y por la
vía del sometimiento de todo eso, por
reformas constitucionales aprobadas en
Senado y Diputados por la mayoría de Morena,
PT y Verde en apenas horas y sin debate ni
acuerdo alguno con la oposición que luego
igual son aprobadas por Congresos locales en
menos de 24 horas.
Con AMLO -y ahora Sheinbaum-
pasamos de la Dictadura Perfecta -creada
por Plutarco Elías Calles y descrita
por el Nobel peruano Mario Vargas Llosa-,
a la Dictadura Simulada, que
se rige bajo el principio lopezobradorista de
que la mejor de las democracias es
aquella en la que solo mando yo.
Para narrarlo y documentarlo, aquí seguimos
los periodistas de México. Seguimos a pesar
de sus mañaneras, de sus ataques e intentos
por destruirnos y destruir así la libertad
que es esencial para el ejercicio de la
nuestra Democracia.
Seguimos aquí para defender hoy y siempre
-como ya antes lo hemos hecho-, la libertad
de información y expresión, de prensa. Y que
en nuestro gremio recordamos cada 7 de
junio. Como lo recordamos la mañana del
viernes pasado.